CAMPAÑA 2009
Prospección con geo-radar en la “ciudad baja”.
Los sondeos realizados en la campaña de 2008 en la zona denominada “ciudad baja” sirvieron para atestiguar una ocupación correspondiente al Bronce Antiguo. Con el objetivo de profundizar en el conocimiento de la estructura urbana de este asentamiento, datado a mediados del III milenio a.C., se ha llevado a cabo en la campaña de 2009 una prospección con geo-radar o ground penetratring radar (GPR) por parte de un equipo de la Universidade de Vigo. Se trata de una técnica de teledetección de corto alcance con radar, que ya había sido utilizada con éxito en otros yacimientos arqueológicos de Siria.
El hallazgo más relevante ha sido la identificación de una construcción en la zona oriental del yacimiento, la mejor preservada de la erosión, que dibuja un gran arco de círculo. Se trata con toda probabilidad de la muralla de la ciudad, que estaría protegida por un muro de unos 6 m de ancho que dibujaba una circunferencia de 400 m aproximadamente de diámetro. Este recinto amurallado defendería una ciudad de planta circular con una superficie cercana a las 12 hectáreas. Lamentablemente el sector Suroeste de la ciudad ha desaparecido a causa de la fuerte erosión. Así mismo, en el interior del recinto amurallado se han identificado otros elementos del trazado urbano, en particular, varias calles con disposición radial y diversas edificaciones.
Sondeos en la colina principal del tell
Durante la campaña del verano de 2009 se han llevado a cabo dos sondeos estratigráficos, ambos situados en la colina principal del yacimiento. El objetivo de estas operaciones era el de continuar con la identificación del edificio de época medioasiria localizado en el sondeo A durante la campaña de 2008.
Cuadrícula X23
La excavación de la cuadrícula X23 (de 10 x 10 m), que incluía en gran parte el antiguo sondeo A (año 2008), ha permitido definir, por el momento, dos fases de utilización de esta zona del yacimiento. La más reciente se corresponde con un cementerio de rito islámico formado por tumbas en fosa, que estaban marcadas exteriormente por una serie de piedras alineadas en dirección Este-Oeste. Se han identificado once tumbas (UE.119, UE.121-126, UE.128-130 y UE.132), que contenían individuos de diferentes edades. La excavación no ha proporcionado datos sobre la datación precisa de este cementerio, que ocupó la superficie de la colina principal en una época aún por determinar. En algunos casos, estas tumbas han dañado de forma considerable el depósito arqueológico en el que fueron excavadas. Éste es el caso de la tumba UE.130, que cortaba parte del muro UC.110 hasta el suelo de época medioasiria.
La fase siguiente se corresponde con el Bronce Reciente II. Los trabajos realizados han tenido como objetivo la delimitación completa de la sala 1 del edificio identificado en 2008, así como la localización de nuevas salas, con el fin de conocer las dimensiones y la naturaleza de este monumento. La excavación ha permitido identificar de manera segura cinco salas, la mayor parte de ellas sólo de manera parcial.
-Sala 1. Está delimitada por cuatro muros (UC.102, 104, 110 y 111), que definen un espacio rectangular de más de 16 m2 (2,85 x 5, 80 m).
Directamente sobre el suelo de esta sala, se encontró entre 2008 y 2009 un amplio repertorio de cerámica formado por jarras de almacenamiento, vasos, platos, fuentes, etc. Todo este material arqueológico apareció aplastado sobre el suelo y quemado por la acción del fuego que destruyó el edificio. Cerca del hogar, se halló un mortero de basalto de forma circular y la mano de piedra para triturar. Todo este material está asociado a la UE.110, que es consecuencia del incendio y del posterior derrumbe que destruyeron esta sala. Se trata de un nivel de color rojizo formado por diferentes elementos constructivos destruidos: adobes completos y rotos, improntas en arcilla del entramado vegetal de la techumbre o piso superior, fragmentos del enlucido y abundante carbón vegetal.
-Sala 2: fue excavada en la campaña de 2008. Está comunicada con la sala 1 a través de la puerta UC.105. Este espacio, que tiene 3 m de longitud, está delimitado, por el momento, por tres muros: UC.101, UC.104 y UC.102. Dispone de un suelo de tierra (UE.106) endurecida.
UC. 101 (muro): en el límite Noroeste de la colina y del sondeo se ha identificado este muro de bloques de yeso, basalto y caliza cuyo grosor oscila entre 75 y 100 cm. Por sus características constructivas parece tratarse de un muro de nivelación o de la fundación de un muro de adobe que ha desaparecido debido a la fuerte erosión que ha afectado a las laderas de la colina.
-Sala 3: espacio de 3 m de ancho, delimitado por el momento, por tres muros: UC.108, UC.109 y UC.102.
-Sala 4: está definida solamente por el muro UC.109, que se adentra en los perfiles septentrional y oriental de la cuadrícula. Este muro está asociado a la UE.127, que está formada por fragmentos de adobe y por abundante carbón vegetal. La excavación ha sacado a la luz una serie de jarras de almacenamiento que estaban sobre los restos de tres fragmentos de viga carbonizada dispuesto de forma paralela al muro. En este mismo contexto, se encontró un sello cilíndrico, posiblemente de basalto, con la representación de varias divinidades mesopotámicas. El estudio preliminar parece indicar que se trata de un objeto anterior al período medioasirio.
-Sala 5 (hipotética): al Oeste del muro UC.110 hay un espacio con un suelo de tierra batida sobre el que se encontró una jarra de grandes dimensiones impermeabilizada con betún. Este sector ha sufrido una fuerte erosión.
Cuadrícula X24
En la colina principal se abrió una segunda área de trabajo con el objetivo de continuar la identificación del edificio medioasirio localizado tanto en el sondeo A como en la cuadrícula X23. Se trata de los cuadrantes noroeste y noreste de la cuadrícula X24 (10 x 5 m). Como cabía esperar, los trabajos realizados han puesto de manifiesto, por ahora, las mismas fases de uso definidas en la cuadrícula X23 (situada al norte de ambos cuadrantes), es decir, una correspondiente a un cementerio islámico y otra perteneciente al Bronce Reciente II.
Más de diez tumbas islámicas (UE.303, UE.304, UE.306, UE.309, UE.311-313, UE.316, UE.317, UE.319, etc.). Estas tumbas consisten en fosas simples, que están señaladas y rodeadas por bloques de piedra de dimensiones medias e incluso grandes. No se encontró ningún vestigio de cultura material que proporcione datos sobre la cronología de uso de este cementerio.
En cuanto a la fase del Bronce Reciente, se alcanzó un suelo de tierra batida correspondiente a un espacio probablemente abierto de época medioasiria. Este espacio está dividido por una alineación de piedras con dirección Noreste/Suroeste, cuya función no clara; aunque podría tratarse de la base en piedra de un muro de adobe, hoy desaparecido debido a las numerosas tumbas islámicas así como al efecto de la erosión en este sector del tell. La interpretación como un espacio abierto está apoyada por la presencia de un tannur u horno de pan. La datación de este espacio en el período medioasirio se debe al hallazgo de una jarra in situ perteneciente a este período. En este mismo contexto, se encontró también in situ un molino de basalto.
Trabajos topográficos en Tall Ma’adan
Tall Ma’adan al-‘Atiq Kabir se sitúa en la orilla derecha del Éufrates, en una zona conocida como Mistaha, cerca de las aldeas de Abu Shahri, al este, y Ma’adan Jedid al oeste. El yacimiento está formado por una colina principal de forma casi circular y de escasa altura y por un sector bajo, situado al norte, que ha sido transformado por las actividades agrícolas. Más al norte, se encuentra otra colina de pequeñas dimensiones y vegetación abundante, llamada Ma’adan al-‘Atiq Sahir.
Por lo que se refiere a la cronología, se han encontrado fragmentos de cerámica típica del Bronce Antiguo en Tell Ma’adan al-‘Atiq Kabir, y cerámica y ladrillos propios del período bizantino en Tell Ma’adan al-‘Atiq Sahir. Se ha realizado un plano topográfico del tell y la planimetría de los vestigios arquitectónicos visibles en superficie.
Restauración de objetos arqueológicos
Uno de los objetivos de la campaña ha sido la restauración de la cerámica exhumada durante 2008 y 2009 por parte de una restauradora entre los meses de julio y noviembre. El número total de vasijas restauradas de Tall Qabr ha sido de 37.
Balance.
Los primeros estudios de los trabajos de prospección con GPR en la ciudad baja del Bronce Antiguo (inicios de la ciudad II de Mari) permiten avanzar que se trata de una fundación nueva de una ciudad de planta circular. A parte de Mari y, posiblemente, Terqa, Tall Qabr Abu al-‘Atiq es el tercer ejemplo de ciudad circular conocida en la región situada entre las gargantas de Baghuz y Khanuqa. Dado que la frontera septentrional del reino de Mari debía situarse en Khanuqa, se puede avanzar a modo de hipótesis que la ciudad del Bronce Antiguo de Tall Qabr pudo ser una fundación de los habitantes de Mari hacia 2600-2500 a.C. para controlar el acceso al reino desde las regiones del norte. Según esta tesis se trataría de una ciudad circular que debe ser comprendida en el contexto de la territorialidad del reino de Mari en el III milenio a.C.
Por otro lado, los trabajos arqueológicos realizados esta campaña en las cuadrículas X23 y X24 han permitido sacar a la luz varias salas de un edificio destruido por un incendio, cuya destrucción aplastó sobre el suelo un conjunto homogéneo de cerámica. El estudio de este conjunto nos muestra que se trata de “cerámica administrativa medioasiria” (también llamada cerámica “oficial o estándar”). Es el resultado de una producción en masa estandarizada, por lo que su principal característica es, obviamente, su gran homogeneidad tipológica y tecnológica. Esta actividad alfarera ha sido bien sistematizada a partir de los hallazgos del edificio P de Tall Shaikh Hamad. Se trata de una cerámica poco cuidada, consecuencia de su rápida fabricación, con abundante desgrasante vegetal y formas estandarizadas: copas y vasos carenados, cubiletes con base en botón, jarras sin cuello, soportes, etc. Es el tipo de cerámica más frecuente en los enclaves del período medioasirio, que ha sido documentado incluso en ciudades como Aššur y Kâr-Tukultî-Ninurta. Los análisis químicos realizados a la cerámica de Tall Shaikh Hamad demuestran que la arcilla utilizada era local y que, por tanto, no era una cerámica importada Dada la gran uniformidad de la cerámica oficial medioasiria, al margen del taller del que proceda, es posible pensar que artesanos de Aššur fueron enviados a las provincias para producir “cultura de imperio”. Es decir, la centralización de la administración asiria se hace patente no sólo en la documentación escrita sino también en la producción cerámica.
El estudio comparativo de la cerámica hallada nos ofrece paralelos con la fase I de Tall Shaikh Hamad, en el valle del Khabur, y con Tall Sabi Abyad, en el Balikh; nos permite datar la colección de Tall Qabr Abu al-‘Atiq en la fase inicial del período medioasirio I.
Por otra parte, el descubrimiento de un cilindro-sello en la sala 4 puede ser un indicio sobre la presencia de una elite administrativa, lo que confirmaría la importancia político-económica del edificio medioasirio parcialmente excavado. Este edificio podría seruna mansión fortificada asiria o dunnu construida para controlar el valle medio del Eufrates. Parece que, en este contexto territorial, Tall Qabr Abu al-‘Atiq funcionó como un puesto militar del imperio asirio frente al de los hititas de la región de Karkemis y Emar, el “país de Aštata”. Es posible que el incendio que destruyó el enclave medioasirio en el siglo XIII a. C. haya sido debido a una operación militar de las tropas hititas con motivo de un conflicto fronterizo, que buscaba delimitar la territorialidad entre Khatti y el reino de Aššur. Aunque tampoco podemos descartar el carácter siempre desestabilizador de los grupos nómadas de la región.
Equipo de la campaña 2009 (julio y noviembre)
Juan Luis Montero, director español
Shakir al-Shbib, director sirio
Ignacio Márquez, epigrafista
Francisco Caramelo, historiador
Yarub Al-Abdalha, arqueólogo
Ana García, dibujante
María de los Ángeles Mulero, restauradora
Victoria Pérez, arqueóloga
Patricia Mora, fotógrafa
Brais Alonso, prospección georradar
Alexandre Novo, prospección georradar
Mercedes Solla, prospección georradar
Daniel Fernández, geólogo
Jorge Sanjurjo, geólogo
Sawsan Ashkar, arqueóloga
Muhamed Fakhru, arqueólogo
Sergio Cerra, arquitecto
Francisco Jesús Medialdea, ayudante de restauración
Ana Bermejo, topógrafa
Imanol Goñi, topógrafo
Eloy Taboada, fotógrafo
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